Exposición de Jicoténcal (1826)

Queridísimxs contertulixs, acá les dejo la muy buena presentación que elaboraron sus compañeras Natalia Franco y Gilda Ríos para su exposición de Jicoténcal. Es muy completa y creo que a todos y a todas nos será de utilidad, por eso se las pedí para subirla al blog (práctica que, espero, podamos continuar con el resto de las presentaciones).

Recalco algunas cosas que conversamos el día de la exposición:

1. La relación que el narrador mantiene con sus bases documentales (Bartolomé de las Casas -no se nos dice cuál de sus textos- y sobre todo la Historia de la conquista de México de Antonio de Solís) en general es de bastante fidelidad; se citan fragmentos completos y se hace referencia a ellas en las notas a pie de página. Sin embargo, hacia el final del relato nos encontramos con una serie de juicios emitidos por este narrador-filósofo que cuestionan la veracidad de Solís respecto de la muerte de Jicoténcal. Este cuestionamiento nos da el pie para advertir que, ya en la primera novela histórica latinoamericana, se pone en duda la objetividad de la historia y, por ende, se acusa su incapacidad de ser un retrato absolutamente fiel del pasado. Es un dato importante a tener en cuenta, dado que -como recordarán- según Carlos Pachecho una de las principales características de la NH tradicional es su respeto al dato historiográfico.

2. En la novela se manifiestan varias oposiciones que es bueno registrar:

a) Jicoténcal (quien antepone su patria a todo) / Magiscatzin (quien antepone sus pasiones a la patria).
b) Jicoténcal (héroe intachable) / Cortés (antagonista codicioso, sedicioso y corrupto).
c) Ordaz (el buen cristiano, el buen español) / Cortés (el mal cristiano, el mal español)
d) Teutila (nunca se somete al español) / Marina (se somete y trabaja para el poder invasor)

3. La NH tiende a recurrir al pasado para referirse indirectamente al presente del autor real, del lector implícito y/o de los lectores reales, y Jicoténcal no es la excepción. En su caso, la referencia al presente (del autor real) podía ser doble: en primer lugar, desarrollando una conciencia nacional necesaria para la independencia política de España; y en segundo lugar, exhortando a la unidad continental y formulando una advertencia a las recientes ex colonias hispanoamericanas respecto de un potencial nuevo enemigo: Estados Unidos.

4. Más que una novela de acontecimientos -conversábamos- Jicoténcal podía ser entendida como una novela polémica o polemista, es decir, un relato en que no interesan tanto los hechos que acaecen como las ideas que manifiestan los personajes en sus parlamentos y en sus diálogos. Ideas que, a todas luces, se vinculan al ideario ilustrado. Con todo, no conviene olvidar que este discurso ilustrado que recorre la novela no se contradice con el cristianismo (en el texto no se critica a éste sino a quienes mal lo practican), lo que nos permite entender que el Iluminismo hispanoamericano no entra necesariamente en contradicción con la religión.

Bueno, si se me olvida algo por favor agreguen sus comentarios. Muchos saludos!


1 comentarios:

Gilda* dijo...

Muy buena obra :)

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